El
vino aporta al organismo, según su riqueza en azúcar
y en alcohol, de 600 a 1000 calorías por litro.
Además,
gracias a sus ácidos orgánicos, polifenoles,
proteínas, glúcidos, lípidos, sales
orgánicas y materias minerales, el vino juega un
papel importante en la nutrición.
Tomado
a la dosis de más o menos medio litro por día,
o más para los trabajadores manuales, el vino constituye
un aporte apreciable de energía, que es perfectamente
utilizable para el gasto del organismo.
Cualquier
exceso es perjudicial para la salud y de que todas las cosas
buenas de la vida, entre ellas el vino, han sido hechos
para ser disfrutadas con moderación y nunca con abuso